
CENTRO DE ENTRENAMIENTO PERSONAL Y READAPTACIÓN DE LESIONES
Con la llegada de septiembre, regresa también esa conocida sensación de querer “ponerse en forma” tras los excesos del verano. Helados, terraceo, menos movimiento… y, de repente, sentimos la necesidad de compensarlo todo en cuestión de días.
Pero cuidado: volver a la rutina con prisas, dietas milagrosas o entrenamientos salvajes puede salir caro. Lo que empieza con buenas intenciones muchas veces acaba en frustración, abandono… o incluso lesiones. Es lo que se conoce como el efecto rebote: darlo todo en poco tiempo y acabar perdiendo más de lo que se gana.
Este año, te proponemos algo diferente: volver con cabeza, sin castigos y con un plan que puedas mantener a largo plazo.

Perder peso es un reto, pero mantenerlo a largo plazo lo es aún más. Un artículo publicado en Obesity Reviews por Astrup y Rössner (enlace artículo) analiza si una mayor pérdida de peso inicial mejora el mantenimiento a largo plazo, y los resultados son claros: quienes pierden más peso al comienzo tienden a conservarlo mejor con el tiempo.
La revisión incluye estudios clínicos que comparan distintas estrategias: dietas muy bajas en calorías (VLED), dietas convencionales y programas de terapia conductual. En todos los casos, una mayor pérdida de peso en las primeras semanas se asoció con una mejor evolución a largo plazo, incluso hasta 5 años después.
Sin embargo, estos resultados solo se sostienen cuando la pérdida inicial va seguida de un programa de mantenimiento con cambios en la alimentación, actividad física, educación nutricional y apoyo psicológico.
En resumen, una pérdida de peso inicial significativa puede ser clave para lograr cambios duraderos, siempre que esté acompañada de un enfoque integral y supervisado (como nuestro programa de 28 días BIENESTAR EXPRESS 😉)

¿Significa esto que si no has bajado al principio no lo vas a conseguir? Negativo. Ten en cuenta que no todas las personas obtienen los mismo resultados y en el mismo espacio de tiempo. Lo que sí está claro es cuál es método para conseguirlo, antes o después, los resultados llegan. Lo importante es que estés en el camino adecuado.
La mentalidad del “todo o nada” es una trampa. Pasar del 100% relax al 100% exigencia física y dietas extremas puede descompensar tu cuerpo y tu mente. La ciencia lo tiene claro:

El efecto rebote aparece cuando intentamos hacer todo de golpe. Bajas mucho de peso al principio, pero después tu cuerpo lo recupera (y a veces más), y tú terminas desmotivado y frustrado. ¿Por qué ocurre?

La clave está en la progresión, la constancia y el equilibrio.
Esto es lo que sí debes hacer en septiembre:

Este septiembre, no vuelvas a lo loco. No necesitas compensarlo todo en una semana ni rendirte cuando no ves cambios inmediatos. Necesitas un plan que respete tu cuerpo, tu mente y tu estilo de vida.
Haz de septiembre un mes de reinicio consciente. Vuelve a moverte, mejora tu alimentación, pero sobre todo, construye hábitos que puedas sostener en octubre, en diciembre… y más allá.
Porque tu salud no necesita urgencia, necesita compromiso. Y ese compromiso empieza por cuidar tu proceso.
💙 Invierte en ti, cuida tu salud, confía en profesionales
