
CENTRO DE ENTRENAMIENTO PERSONAL Y READAPTACIÓN DE LESIONES
Con la llegada de septiembre llega la vuelta a la rutina y desde el Centro de Nutrición COCCO queremos darte unos consejos para que esta transición sea más llevadera.

En verano es habitual, y normal, cambiar nuestras rutinas. Modificamos el grado de actividad o de ejercicio físico, las horas de sueño, las horas a las que nos levantamos y acostamos, lo que hacemos a lo largo del día, nuestro grado de estrés, y también nuestra rutina de alimentación. Todo nuestro sistema de rutinas cambia en verano. Pero habitualmente suele preocupar especialmente el cambio en la rutina de alimentación, quizás por una asociación con un aumento de peso corporal. Lo que en algunas personas lleva a una sensación de falta de control.

Es importante puntualizar que el cambio de peso o, mejor dicho, del tamaño corporal no solo es consecuencia de un cambio en la alimentación, ya he enumerado varios factores pero también debemos pensar en la genética de cada persona, en el contexto, en la situación o momento vital por el que está pasando… Y los cambios en cada uno de ellos no dependen exclusivamente de la persona. Por lo que esa frustración que sentimos muchas veces cuando cambia nuestro cuerpo se sentiría de otro modo desde la flexibilidad con nosotros mismos y nuestros hábitos. Flexibilidad que estaría bien practicar durante todo el año.

También es importante recordar que las vacaciones son para disfrutar, en todos los sentidos. Para pasar tiempo con la familia, hacer actividades que el resto del año no puedo hacer, viajar a otros lugares, no poner el despertador… y también para comer diferente si nos apetece, y disfrutar de ello.
Para evitar esa frustración de fin de vacaciones e inicio de septiembre también es importante no pensar que va a ser la última vez que vas a comer algo, realmente es algo que vas a poder comer siempre que elijas. Escucha las señales que manda tu cuerpo, aprende a detectarlas y no las ignores. Las señales de hambre y de saciedad te van a guiar a lo largo de todo el día. Pero también son importantes tus necesidades y apetencias, son señales que el cuerpo nos manda y que tenemos que atender.

A modo de consejos para afrontar mejor esta vuelta a las rutinas te pediría calma y empezar por hacer una buena compra en la que predominen frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, huevos, frutos secos, carnes, pescados, etc. También sería interesante que anticipes un menú con el que la familia se sienta cómodo, os acerque a una alimentación saludable y sea fácil de llevar a cabo.
Empieza a introducir las verduras en comidas y cenas y frutas siempre que te apetezca. No olvides comer despacito y masticar bien los alimentos, haz pausas para beber agua, evita distracciones mientras comes, respira entre bocados, etc. Estos consejos te ayudarán a sentirte más saciado y ajustar más las cantidades a tus necesidades.

Y para finalizar, recuerda la importancia de la calma en el cambio de hábitos. No sirve de nada pasar hambre por un tiempo. Las dietas demasiado excluyentes y restrictivas lejos de acercarnos a una vida saludable nos aproximan a una mala relación con la comida, con todas sus consecuencias.
Confía en ti, haz pequeños cambios asequibles en tu estilo de vida y avanza poco a poco.
