
CENTRO DE ENTRENAMIENTO PERSONAL Y READAPTACIÓN DE LESIONES
Durante muchos años, la recomendación habitual para una mujer embarazada era sencilla: descansar, evitar esfuerzos y reducir la actividad física.
La evidencia científica publicada durante los últimos años demuestra que, cuando el embarazo evoluciona con normalidad y no existen contraindicaciones médicas, el ejercicio físico es una de las mejores herramientas para proteger la salud de la madre y favorecer el correcto desarrollo del embarazo (Martínez-Vizcaíno et al., 2023).
En EKOS trabajamos con una idea muy clara: el embarazo no limita el movimiento; simplemente cambia la forma de entrenar.

La respuesta es SÍ.
La mayor revisión científica publicada hasta la fecha analizó 23 revisiones sistemáticas y metaanálisis junto con 63 ensayos clínicos aleatorizados, concluyendo que el entrenamiento supervisado durante el embarazo es seguro y reduce múltiples complicaciones obstétricas.
No se observaron aumentos en:
Al contrario, la mayoría de resultados favorecen claramente a las mujeres físicamente activas.

Uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años es que el ejercicio funciona como una auténtica herramienta preventiva.
La revisión de Martínez-Vizcaíno y colaboradores mostró que los programas supervisados de ejercicio reducen aproximadamente:
Los mayores beneficios aparecen cuando:

El aumento excesivo de peso durante el embarazo incrementa el riesgo de:
Davenport et al., (2018)
Diversos metaanálisis muestran que las mujeres que entrenan ganan menos peso sin afectar al crecimiento del bebé (Sanabria-Martínez et al., 2015).

El dolor lumbar afecta aproximadamente a dos de cada tres embarazadas.
El entrenamiento de fuerza, el trabajo de movilidad y el fortalecimiento de la musculatura estabilizadora disminuyen significativamente estas molestias y mejoran la capacidad para realizar las actividades cotidianas (Martínez-Vizcaíno et al., 2023).
Uno de los grandes cambios respecto a hace unos años es que hoy sabemos que el entrenamiento de fuerza no solo es seguro, sino recomendable cuando se adapta correctamente (Budler et al., 2022).
Los estudios muestran beneficios sobre:
Martínez-Vizcaíno et al., (2023)
En EKOS adaptamos cada ejercicio al trimestre del embarazo, la experiencia previa y las características individuales de cada mujer.

No existe un único ejercicio perfecto.
La literatura científica recomienda combinar:
Esta combinación obtiene mejores resultados que realizar únicamente una sola modalidad (Martínez-Vizcaíno et al., 2023).

La mayoría de guías internacionales coinciden en recomendar:
Lo importante no es entrenar más, sino entrenar mejor.

Nunca es tarde para empezar.
Los estudios demuestran beneficios tanto en mujeres previamente activas como en mujeres sedentarias que comienzan un programa adaptado durante el embarazo, siempre que el entrenamiento esté supervisado (Sanabria-Martínez et al., 2015).

Cada embarazo es diferente.
Por eso realizamos una valoración individual antes de comenzar y adaptamos el programa semana a semana.
Nuestro objetivo no es únicamente que entrenes.
Queremos ayudarte a:
Porque cuidar de ti también es cuidar de tu bebé.
